Además de calidad, es ecológico.

Cultivo ecológico vs cultivo convencional
La agricultura ecológica surge como alternativa a la agricultura convencional, donde predominan las labores de cultivo intensivas y la aplicación masiva de herbicidas, pesticidas y fertilizantes químicos de origen sintético, provocando una simplificación del paisaje agrario y una reducción de la biodiversidad cada vez mayor año tras año. En el caso del olivar convencional, los pesticidas, herbicidas y abonos químicos son extensamente aplicados en el cultivo, pudiendo detectarse residuos de estas sustancias en los aceites, cuyo impacto puede incrementarse al calentarse.
Por el contrario, la agricultura ecológica es el método de cultivo que no hace uso de sustancias químicas de origen sintético, modificadas genéticamente ni derivados.

Cortijo El Tobazo: Biodiversidad en un bosque de olivos
La extensión total del Cortijo El Tobazo se cultiva exclusivamente bajo técnicas de agricultura ecológica, interviniendo lo mínimo posible y prestando especial atención a la cubierta vegetal espontánea. De esta manera no alteramos la composición, estructura y biodiversidad del suelo y evitamos la erosión y degradación del mismo. Estamos generando un bosque de olivos de gran biodiversidad, capaz de sostener más de cien especies diferentes de fauna y flora, tal y como la naturaleza planeó. No es necesario el empleo de herbicidas o pesticidas, la fauna y la flora beneficiosa que crece en la explotación, nos ayuda a proteger nuestros olivos.
En la foto de nuestra explotación se ven las fincas colindantes de cultivo convencional de olivar, frente a nuestro olivar ecológico. Pueden apreciarse fácilmente las diferencias, un bosque verde lleno de vida frente a un paisaje seco sin biodiversidad de fauna ni flora.

Compostaje
Todos los residuos que nuestro proceso de producción genera, como restos de poda y alperujo, son compostados juntos con estiércol procedente de ganadería extensiva ecológica, para obtener un abono orgánico natural que se incorpora a nuestro olivar para fertilizarlo. Esta técnica permite cerrar el círculo productivo de la materia orgánica y nutrientes, así como reciclar todos los productos generados en la actividad. De esta forma, de nuestra explotación tan solo sale aceite, no generando ningún tipo de subproductos ni residuos, nuestro impacto es cero, algo que muy pocas explotaciones pueden conseguir.
